Este vecino de Platja d’Aro y Camprodon, tercero en la pasada Ultra Trail Mont Blanc, tiene pensado dejar su trabajo en la construcción para dedicarse a ser ‘runner’ profesional.

Jordi Gamito ha entrado este 2018 en los radares de muchos aficionados al trail running. Pese a llevar unos años compitiendo, su tercer puesto en el Ultra Trail Mont Blanc (UTMB) y su victoria en la Everest Trail Race -la primera de un corredor occidental- lo han puesto en el punto de mira. Este corredor de 36 años nacido en Platja d’Aro (Baix Empordà) y que ahora vive en Camprodon (Ripollès) lleva cinco años compaginando el deporte con un trabajo de albañil. En este entrevista explica cómo ha sido la experiencia hasta ahora y sus planes de futuro.

Hace años que compite, pero éste ha sido el de la gran explosión a nivel mediático. ¿Se esperaba tanta repercusión?

La repercusión ha sido una sorpresa, aunque los resultados eran más esperados. Ya llevaba varios años entrenando y haciendo buenos resultados y este año han sido más seguidos. La verdad es que estoy muy contento con la temporada.

¿Cómo surgió la idea de competir en trail running? ¿Practicaba algún deporte antes?

Siempre había hecho algún deporte. Hice artes marciales hace unos años, de pequeño jugué a fútbol de portero, también he hecho motocross, y me gustaba correr por la montaña. Lo hacía para disfrutar, pero me animé a hacer una prueba de 10km de asfalto en Andorra y quedé por los puestos de delante sin sufrir mucho. Me animé a seguir compitiendo y poco a poco he ido a más.

¿Prefiere las carreras de montaña o asfalto?

Siempre me ha gustado más correr por la montaña, es lo que me hace sentir bien, y no siento que corro. En asfalto siempre vas a un ritmo constante y cuesta más. Ahora casi no hago nada en llano, no lo disfruto, y esto lo hago para disfrutar.

Durante estos cinco años ha compaginado la competición y entrenamientos con el trabajo de albañil. ¿Siempre ha sido al mismo nivel o ha ido cambiando? He intentando reducir cada vez más el trabajo para poder entrenar, porque la construcción es un trabajo físico y te machaca mucho, vas más fatigado. Pero año tras año he ido aprendiendo y viendo qué cambios tenía que hacer para llegar mejor a las carreras. Aunque esta temporada los resultados han acompañado, todavía me queda mucho por aprender.

“Siempre me ha gustado más correr por la montaña, es lo que me hace sentir bien”

¿Cuál ha sido su horario de trabajo y entrenamiento este 2018?

Este año he tenido varias etapas. Comencé haciendo una jornada de siete horas cada día y entrenando después, pero vi que no llegaba bien a las carreras y no podía dedicar todo el tiempo que quería a entrenar. Entonces, con un poco de ayuda de los patrocinadores pude pasar a hacer media jornada, cinco horas, por la mañana y entrenar por la tarde. Pero antes de verano vi que si entrenaba por la mañana sacaba mucho más provecho e iba más tranquilo al trabajo, así que lo cambiamos. Pero el cambio más grande fue en julio y agosto: me los tomé de vacaciones para preparar la UTMB a fondo. Ahorré todo el año para poder viajar hasta Montblanc y entrenar en la zona, fue una apuesta personal y el resultado fue muy bueno. Quedé muy contento.

Con este entrenamiento específico, ¿se esperaba tan buen resultado?

Mi objetivo era llegar entre los cinco primeros, que ya era bastante grande, porque hay unos 2.700 participantes. Sabía que si alguien de delante fallaba podíamos estar un poco más arriba, y al final fue así.

Gamito en la UTMB (Oriol Batista)

Gamito en la UTMB (Oriol Batista)

Para terminar, ¿cuál es el mejor recuerdo y la mayor sorpresa que ha tenido este año?

Yo destacaría la entrada en Montblanc. El cuarto lo tenía bastante enganchado, por lo que la tercera posición estuvo disputada hasta el final. Es el mejor recuerdo, porque además los de casa y mis amigos me animaron, me sentí muy querido. Y por sorpresa, la victoria en el Everest, una manera fantástica de rematar la temporada. No sabía cómo llegaría porque ya llevaba muchos kilómetros en las piernas, e iba con un poco más de peso de lo que había estado durante la temporada, porque ya había dejado de lado la dieta. Iba sin ninguna expectativa y la recompensa fue muy buena.